miércoles, 10 de octubre de 2012

Cuadro comparativo entre la educación griega, azteca y maya.

Grecia
Azteca
Maya
En Grecia, como en la mayor parte del mundo antiguo, la educación estaba reservada únicamente para los niños, y no para las niñas, y sólo para los que por su riqueza pudieran permitírselo. Es decir, aquellas familias que no podían prescindir del hijo para trabajar, o que no podían pagar a un maestro, no tenían acceso a la educación.
Hacia los siete años se ponía al niño bajo la tutela de un esclavo llamado “pedagogo”
(“paidos” significaba niño y “ago” conducir) que le enseñaba buenas maneras y le
conducía a la escuela a veces incluso, se quedaba con él en clase y luego le tomaba las lecciones. Allí el niño pasaba buena parte del día.
La escuela estaba en la propia casa del maestro. Allí se sentaban en taburetes y escribían en tablillas de madera encerada mediante “estilos”, una especie de lápiz con un extremo acabado en punta y otro aplastado, para poder borrar lo escrito. Sólo en ocasiones especiales escribían con pluma de caña y tinta sobre papiro (material
fabricado a partir de la planta del mismo nombre, tan famosa en Egipto) Los libros
estaban también fabricados con ese material que, a diferencia de los nuestros, no se encuaderna, sino que se enrollaba. El papiro más largo encontrado mide más de 40 metros.
Se les enseñaba a leer y escribir, y las reglas básicas de la aritmética. Era muy importante que aprendieran de memoria versos del poeta Homero (el padre de la literatura griega) y supieran recitarlos con la debida entonación. Más tarde, se les enseñaba música, a cantar y a tocar instrumentos sobre todo la lira y la flauta.
También aprendían a componer poesía y cantarla acompañados de la lira.
A partir de los doce años, la educación física tenía prioridad sobre las demás. Las
clases pasaban a impartirse en la palestra (un campo de deportes al aire libre rodeada
de una columnata, a cuya sombra se daban las clases teóricas) Los ejercicios se
realizaban totalmente desnudos, con el cuerpo ungido en aceite y arena fina (para protegerse de la intemperie). Los deportes se realizaban con música de flauta, y entre
ellos destacaban los lanzamientos de disco y jabalina, las carreras, el salto de longitud
y la lucha (todos ellos también se realizaban en las Olimpíadas) Al terminar, se daban un baño, y con un rascador se quitaban los restos de aceite y arena.
Las niñas de buena familia recibían, en cambio, una educación muy distinta; apenas pasaban de aprender a leer y escribir y algo de música. Su educación se centraba en
las tareas que luego desempeñaría cuando estuviera casada el trabajo en la casa, el cuidado de los niños, la manufactura de los tejidos, etc. Las chicas pobres, por su parte, al igual que los niños pobres, no tenían acceso a ningún tipo de educación.


Educación domestica
*Se transmitían los bines culturales (lengua, conocimientos, costumbres morales, creencias religiosas, etc).
*Hasta los catorce años de edad el niño era educado en el seno de la familia.  Después se iniciaba la educación pública en plántales ofíciales.
*La educación domestica consistían en que el padre estaba a cargo de la formación del niño y a la madre de la hija. La educación era dura y austera. 
*Al final de los catorce o quince años aprenden el oficio del padre y pueden usar el maxtlatl.
*A las niñas se les enseña a deshuesar el algodón, a hilar y tejer, a moler el maíz, el chile y el tomate, y, en general, a ejecutar todos los quehaceres domésticos.
Al termino de la educación familiar se ha inculcado a los jóvenes temor a los dioses, amor a los padres, reverencia a los ancianos, misericordia los pobres y desvalidos, apego al cumplimiento del deber, alta estimación a la verdad y a la justicia, y aversión a la mentira y al libertinaje.
Educación pública.
Concluida la educación domestica, principiaba la educación pública, impartida por el estado. Las cuales tenían dos instituciones: el Calmécac y el Telpochcalli.  A la primera acudían los hijos de los nobles y la segunda los hijos de la clase media.
En el Calmécac predominaba la formación religiosa.
 El curso de la educación comprendía tres grados de una duración aproximada de cinco años cada uno. En el primero el joven llegaba a ser
tlamacazto (monaguillo); en el segundo, tlamecaztli(diácono), y en el tercero –que no todos alcanzaban- podía aspirar al título de tlanamacac (sacerdote).
Se instruía a los mancebos en descifrar jeroglíficos, ejecutar operaciones aritméticas, observar el curso de los astros, medir el tiempo, conocer las plantas y los animales y rememorar importantes sucesos históricos. La disciplina era rígida; dormían en cama dura, se levantaban temprano.
Anexo al templo existía también un colegio para las hijas de los nobles. Era el Calmécac femenino, en donde se instruía a las doncellas. Las menos de ellas permanecían allí de por vida; las más, lo abandonaban para contraer matrimonio.
El Telpochcalli era la escuela de la guerra.
La educación estética
La enseñanza se daba a los mancebos y doncellas consagradas a  Tezcatlipoca (escuela de danza y música)
Se enseñaba principalmente por la repetición oral con ayuda de pictografías especializadas, de muy diverso carácter: para nacimientos, casamientos, coronaciones, muertes, etc. Había relatos de tipo histórico y muchas leyendas religiosas.
La educación superior

De la alta cultura sólo disfrutaban individuos de los estamentos superiores. Los aztecas computaban el tiempo mejor que los conquistadores; sabían trazar rudimentarias cartas geográficas; extraían y aislaban la plata, el plomo, el estaño y el cobre; no desconocían ciertas ligas metálicas. Les era familiar un arte de curar, y en punto a botánica y zoología, poseyeron un catalogo de fauna y de la flora indígenas, así como un jardín botánico y un zoológico.
El objetivo de la educación de los mayas estaba sujeto a tres fines: servir a su pueblo, a su religión y a su familia.
El curso de la educación
La educación comenzaba en el hogar y estaba a cargo de los padres siendo continua luego por otras personas (sacerdotes, maestros en oficios etc.) y ciertas instituciones.
A los doce  años abandonaban su hogar  para ingresar a un establecimiento educativo que eran los  internados que eran uno para los nobles y otro para la clase media.
En el primero se daba preferencia a la enseñanza de la liturgia, sin descuidar la relativa a la astrología, el cálculo y la genealogía. En segundo, era menos esmerada, acentuándose las prácticas militares.
  La educación Femenin
Conforme iban creciendo sus madres procuraban irles enseñando todo lo que sabían: como labores domesticas, sus propias experiencias en la vida etc.

Las faenas de la mujer eran abundantes y duras. Desde el amanecer hasta el anochecer debía estar continuamente ocupada y sin hablar, atendiendo a sus labores domésticas: tejidos, cocina, milienda de maíz, lavado, aseo de la casa, educación de los hijos, traslado al mercado a vender o comprar, criar aves para comer o para utilizar sus plumas, así como de algunos animales domésticos, pago de los tributos y aun, si era necesaria, atención a las siembras.

            La educación estética
El baile era muy popular entre los mayas, y se puede decir que era un rasgo esencial en sus costumbres y un elemento indispensable en su vida. El baile se mezclaba en todas las solemnidades públicas y privadas, religiosas y civiles; cambiaba de figuras según las circunstancias en que se verificaba; sus pasos se acomodaban al objeto que se festejaba. Se bailaba en las fiestas de familia; en las ceremonias sagradas no podía prescindirse del baile.





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